8. LOS GHETTOS Y DAÑOS EN LA SALUD EN VARONES

Entre los principales problemas a los que se enfrentan los individuos que asisten al ghetto no-comercializado se encuentran el riesgo de agresión física y la intimidación y extorsión por parte de policías y otros cuerpos de seguridad (Taylor, 1986; Sánchez y López, 2000). En comparación con el ghetto no-comercializado, el ghetto comercializado ofrece una relativa seguridad ya que dentro de sus instalaciones sus clientes no son víctimas de extorsión o violencia.

En el cuadro 24 se muestra la relación que existe entre la violencia que recibieron los encuestados en el último año y la asistencia a los ghettos comercializados y no-comercializados. En concordancia con lo mencionado en el párrafo anterior, puede apreciarse que entre los homosexuales y bisexuales que acudieron con mayor periodicidad a alguna de las tres formas de ghetto no-comercializado (parques públicos, transporte público y sanitarios de lugares públicos) fueron más altos los porcentajes de individuos que fueron víctimas de violencia verbal y violencia física, siendo las diferencias estadísticamente significativas. En comparación con los hombres que nunca habían acudido a alguna de las formas ghetto no-comercializado, los que acudían con frecuencia a ellas tuvieron frecuencias más altas de acoso y violencia sexual, sin embargo las diferencias no fueron estadísticamente significativas.

En el caso de los varones que acudieron a dos forma de ghetto comercializado (discotecas y bares) fueron más bajos los porcentajes de individuos que fueron víctimas de violencia verbal y acoso sexual. La misma tendencia se observa para la violencia sexual y física, aunque las diferencias no fueron estadísticamente significativas. La asistencia a tres formas de ghetto comercializado ( clubes privados de encuentro, baños de vapor y cines ) no se relacionaron con la frecuencia de violencia. Estos datos apoyan parcialmente que los varones que asisten a algunas formas de ghetto comercializado tienen menor riesgo de sufrir violencia, mientras que acudir a los ghettos no-comercializados se asocia con mayor probabilidad de ser víctima de agresiones. El mayor riesgo de sufrir agresiones que tienen los varones que asisten al ghetto no-comercializado cobra relevancia ya que, como se mostró en la sección 7.1, la violencia tienen efectos negativos en la salud mental.

 

Cuadro 24. Relación de la asistencia 1 al ghetto con violencia en último años en varones

 

Ghetto comercial I

 

Ghetto comercial II

 

Ghetto no-comercial

 

N

If

F

 

 

N

If

F

 

 

N

If

F

 

Ghettos

%

%

%

p

 

%

%

%

p

 

%

%

%

p

Violencia verbal

48

44

31

*

 

44

33

34

 

 

31

29

46

**

Violencia física

20

20

15

 

 

20

13

17

 

 

10

23

22

**

Acoso sexual

28

24

16

*

 

22

26

14

 

 

15

23

24

 

Violencia sexual

24

20

14

 

 

20

19

14

 

 

13

23

19

 

Asalto y robo

22

23

17

 

 

21

22

17

 

 

18

19

21

 

Agresión familiar / amigo

4

6

5

 

 

4

9

5

 

 

5

8

6

 

Ghetto comercial I: discotecas y bares; Ghetto comercial II: clubes privados de encuentro, baños de vapor y cines. Ghetto no-comercial: parques públicos, transporte público y sanitarios de lugares públicos.

1 Las abreviaturas son: N, nunca; If, infrecuente; F, frecuente.

* p = 0.05, ** p = 0.01.

Fuente: encuestas aplicadas a asistentes de organizaciones e instituciones de o enfocadas a BLH, Cd. México, 2001.

 

Cabe mencionar que varios autores han señalado que los homosexuales y bisexuales que asisten al ghetto no-comercializado perciben como una experiencia placentera el riesgo de agresión. De acuerdo con Nicolas, l a posibilidad de ser agredido o extorsionado que existe en el ghetto no-comercializado puede originar culpabilidad, y/o tensión lo que “dificulta cualquier forma de comunicación que no sea la consumación sexual apresurada y exenta de continuidad. Con la costumbre, este estado de tensión crea en algunos una dependencia bastante análoga a la de la droga, que teorizan como consecuencia del atractivo y gusto de la aventura, pese a reconocer en su fuero interno el carácter sórdido de esta aventura” (Nicolas, 1995: 40). En un estudio etnográfico realizado en Escocia con varones bisexuales y homosexuales que acudían a parques con la intención de entablar relaciones sexuales con otros varones se encontró que los hombres entrevistados evaluaban como excitante y placentero el hecho de que tenían tomar distintas estrategias para evitar ser agredidos o extorsionados durante su asistencia al parque (Flowers y col., 1999).

Por otro lado, la lógica del lucro que existe al interior del ghetto comercializado determina que se promueva, a través de distintos mecanismos, el consumo de bebidas alcohólicas (Sánchez y López, 2000). En este sentido, en el cuadro 25 se muestra la puntuación de una sub-escala sobre consumo de alcohol en el último año del instrumento que se utilizó para evaluar alcoholismo (OMS, 1992; Medina-Mora y cols., 1998) de acuerdo a la frecuencia con la que los entrevistados acudieron a las dos formas de ghetto. De las cinco formas de ghetto comercializado, el asistir a dos de ellas se asociaron con mayor consumo de alcohol: los varones que con mayor frecuencia asistían a discotecas y bares tuvieron puntuaciones más altas en la escala de consumo de alcohol, esto en comparación con aquellos que acudían con poca frecuencia o que nunca habían asistido a esos espacios.

 

Cuadro 25. Relación de la asistencia al ghetto comercializado con consumo de bebidas alcoholicas en varones

 

Promedio en escala AUDIT de acuerdo a frecuencia de asistencia 1

Ghettos comercializados

Nunca

Infrecuente

Frecuente

p

Discotecas

2.29

2.59

3.35

**

Clubes privados de encuentro

2.79

2.80

2.48

 

Bares, cantinas o cervecerías

2.44

2.81

3.56

*

Baños de vapor

2.75

2.99

2.13

 

Cines

2.73

2.82

2.78

 

Ghettos no-comercializados

 

 

 

 

Parques públicos

2.68

2.79

3.62

 

Transporte público

2.90

2.83

2.18

 

Sanitarios de lugares públicos

2.80

2.66

2.71

 

1 Las frecuencias son: Nunca: nunca ha asistido. Infrecuente: solo asistió una vez y pocas veces al año. Frecuente: 1 vez al mes, 1 a 3 veces por mes y 1 o más veces por semana.

* p = 0.05, ** p = 0.01.

Fuente: encuestas aplicadas a asistentes de organizaciones e instituciones de o enfocadas a BLH, Cd. México, 2001.

 

El acudir a otras tres formas de ghetto no-comercializado (clubes privados de encuentro, baños de vapor y cines) no se relacionó con mayor consumo de alcohol. Estos datos apoyan la idea de que ciertas formas de ghetto comercializado se relaciona con mayor consumo de alcohol, lo cual se debe a la disponibilidad de este producto pero también a la promoción que se le da.

 


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