Por Damian
Goldvarg, Ph.D.
El Doctor Damian Goldvarg es consejero de familias y
parejas y ha trabajado con la comunidad gay latina de Los Angeles por más de
ocho años. Actuamente trabaja consultor para National Latino Lesbian, Gay,
Bisexual and Transgender Organization (LLEGO), es voluntario de LA Shanti,
Bienestar y APLA, y tiene su práctica privada en Los Angeles. Si tienes alguna
pregunta o comentario sobre el artículo puedes comunicarte por correo
electrónico con el Dr. Damián Goldvarg al DGoldvarg@aol.com .
La compulsión sexual es un problema en el cual la
persona está fuera de control por lo cual su actividad sexual lo lleva a tener
que enfrentar consecuencias negativas como ser romper con su pareja, problemas
familiares, económicos, perder su trabajo y hasta arriesgar su vida. La mayoría
de los compulsivos sexuales han sido víctimas de abuso sexual, emocional o
físico en su niñez. Muchos crecieron en familias en las que sus padres eran
alcohólicos, obesos (compulsión a la comida) o jugadores compulsivos. La
compulsión sexual lleva a la persona a dedicar una cantidad inusitada de tiempo
planificando, siendo sexual y recobrándose del sexo. Muchas veces esta
actividad sexual lo lleva a descuidar sus actividades sociales, ocupaciones y
familia. Las personas que sufren de compulsión sexual se sienten fuera de
control e incapaces de frenar su impulso sexual. Su actividad sexual le lleva
mucho más tiempo que lo que tenía planificado. Los compulsivos sexuales se
sienten incapacitadas para parar su actividad sexual pese a las consecuencias
negativas, se envuelven en actividades de riesgo y autodestructivas, y pasan
mucho tiempo teniendo fantasías sexuales al punto de la obsesión. Las personas
con problemas de compulsión sexual se exponen a situaciones de violencia,
enfermedades venéreas, accidentes y usan el sexo como una medicación para
dormir, ansiedad, el dolor, y los problemas familiares o de la vida diaria. La
compulsión sexual generalmente incluye falta de satisfacción, miedo, vergüenza,
explotación, y tratar al otro como un objeto. El sexo saludable nunca incluye
estos ingredientes. La mayoría de compulsivos sexuales no gozan de su vida
sexual. Para tratar la compulsión sexual se necesita acudir a profesionales
expertos en el tema o a grupos de compulsivos sexuales anónimos que son muy
efectivos para tratar este problema cuando hay un compromiso persona para salir
adelante. Muchas personas que son compulsivas sexuales viven en negación y no
quieren aceptar que tienen un problema hasta que es demasiado tarde: su pareja
los deja, se agarran alguna enfermedad trasmitida sexualmente o pierden su
empleo. La espiritualidad es una de las estrategias que ha permitido a muchos
enfrentar y vencer la compulsión sexual. Como expresé anteriormente la mayoría
de las veces, los compulsivos sexuales tienen experiencias traumáticas del
pasado que necesitan ser clarificadas, elaboradas y superadas para poder vencer
a la compulsión. Si usted o alguien que conoce tiene alguno de los síntomas
nombrados anteriormente le invito a que busque ayuda en sus comunidades lo
antes posible.
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